Tijuana, 27 de marzo de 2026.- El XXV Ayuntamiento de Tijuana, encabezado por el alcalde Ismael Burgueño Ruiz, anunció la suspensión definitiva del proyecto para operar el Panteón Municipal Número 15 en la zona de Santa Fe. La decisión fue tomada tras las protestas de residentes locales que irrumpieron en el Palacio Municipal para exigir la cancelación de las inhumaciones, argumentando falta de consulta previa y señalando que la infraestructura vial de la comunidad está colapsada.
De acuerdo con el comunicado oficial B191/2026, la administración municipal reconoció que, aunque el terreno ubicado sobre el bulevar Banderas es propiedad del gobierno local desde marzo de 2004 y fue contemplado en gestiones anteriores, las condiciones actuales de movilidad representan una limitante insalvable. Las autoridades admitieron que los accesos a la zona se encuentran saturados, por lo que el flujo de cortejos fúnebres y visitantes impactaría negativamente la calidad de vida de quienes habitan en los fraccionamientos aledaños.
La controversia se desató la tarde del miércoles 18 de marzo, cuando vecinos manifestaron su molestia al enterarse de que, desde la mañana del 17 de marzo, habían comenzado a llegar cuerpos al predio para ser inhumados sin que la población hubiera sido notificada. Silvia Martínez, habitante de la sección Cedros 2da, expresó el desconcierto generalizado: “No nos consultaron nada, hemos estado preguntando a varias personas y no he encontrado a alguna que me haya dicho ‘yo sí sabía que iba a haber un panteón ahí’, nadie sabía”.
Ante la presión ciudadana y mediática, personal del municipio acudió a la zona para recabar firmas a favor y en contra de la obra, pero finalmente se optó por frenar el proyecto. Pablo Yáñez Plascencia, regidor presidente de la Comisión de Gobernación, Legislación y Mejora Regulatoria, aceptó durante el recorrido que la apertura del panteón se realizó de manera apresurada, sin socializar el plan con el Cabildo ni con la población, y señaló que el terreno no reunía las condiciones adecuadas para iniciar operaciones en ese momento.
Como medida inmediata, el alcalde instruyó al secretario de Gobierno, Arnulfo Guerrero, a agilizar las gestiones jurídicas para habilitar un predio contiguo al Panteón Municipal Número 14, ubicado en Valle Redondo, en la zona este de la ciudad. Esta ubicación se perfila como la alternativa para atender la demanda de fosas, dado que el recinto actual ha llegado al límite de su capacidad operativa, mientras que los restos que ya fueron depositados en Santa Fe serán trasladados a este nuevo sitio una vez que esté disponible.
Burgueño Ruiz enfatizó que su administración, bajo un modelo humanista, no avanzará en proyectos que sacrifiquen la movilidad de los tijuanenses y que el compromiso es resolver primero los nudos viales de Santa Fe antes de considerar cualquier infraestructura de alto impacto en dicho sector. Con esta determinación, el gobierno municipal descarta por el momento la opción de Santa Fe y busca garantizar un servicio digno y ordenado que no afecte a las comunidades establecidas.
