Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- En el marco del debate sobre la reforma electoral conocida como ‘Plan B’, el senador Pável Jarero Velázquez, de la bancada de Morena, defendió la iniciativa argumentando que representa un mecanismo de austeridad republicana destinado a eliminar privilegios y redirigir recursos hacia el desarrollo social. La propuesta, que cuenta con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca generar un ahorro estimado de 4 mil millones de pesos anuales mediante la supresión de prerrogativas consideradas innecesarias para los organismos electorales.
Durante su intervención, el legislador enfatizó que el objetivo central de la reforma es dejar atrás los excesos del sistema político anterior. “El Plan B de la reforma electoral significa menos privilegios y más bienestar para el pueblo. Prioriza la austeridad y la eliminación de prerrogativas innecesarias para fortalecer el desarrollo social”, declaró Jarero Velázquez ante la prensa.
De acuerdo con lo expuesto por el senador, los fondos recuperados gracias a esta medida de austeridad no quedarán en las arcas del gobierno de manera estática, sino que se destinarán directamente a proyectos de infraestructura básica en zonas vulnerables. Entre las obras priorizadas con este presupuesto se encuentran la construcción de sistemas de agua potable, la electrificación rural, así como la edificación de puentes y caminos para conectar comunidades aisladas.
Jarero Velázquez subrayó que existe un consenso sólido dentro de la fracción de Morena en el Senado para emitir un voto favorable a la iniciativa. “El Plan B representa una oportunidad para dejar atrás excesos y destinar el ahorro público al bienestar directo del pueblo”, añadió, al tiempo que confirmó que las Comisiones Unidas del Senado sesionarán próximamente para analizar y dictaminar la propuesta en detalle.
La defensa de la reforma se da en un contexto donde la administración federal busca consolidar medidas de reducción de gastos operativos en instituciones autónomas, alineándose con la política de austeridad promovida por el gobierno de Claudia Sheinbaum. Aunque la discusión legislativa continúa, la bancada gobernante mantiene la postura de que la modificación a la ley electoral es un paso necesario para equilibrar las finanzas públicas y atender demandas sociales históricas.
