Por Redacción

Noruega, 18 de marzo de 2026.- La Fiscalía de Noruega solicitó este miércoles una condena de siete años y siete meses de prisión para Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, por una serie de delitos graves que incluyen cuatro violaciones y tráfico de narcóticos. El joven de 29 años, quien permanece en prisión preventiva, admitió algunos cargos menores pero se declaró no culpable de las acusaciones de violación, en un juicio que ha captado la atención mediática por su vínculo con la familia real noruega.

El fiscal Sturla Henriksbø presentó los cargos finales ante el tribunal, detallando un total de 40 delitos imputados a Borg Høiby. La acusación se basa en los testimonios de cuatro mujeres víctimas, incluyendo una exnovia, y abarca desde conducta sexual vejatoria en seis ocasiones hasta los graves cargos de violación. A estos se suman delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes.

Marius Borg Høiby, quien es fruto de una relación anterior de la princesa Mette-Marit antes de su matrimonio con el príncipe heredero Haakon en 2001, fue arrestado en febrero por violar una orden de alejamiento dictada en el marco de la investigación. Aunque se crió en el entorno de la familia real, no es un miembro oficial de la misma y no tiene título nobiliario.

El desarrollo del juicio, cubierto ampliamente por la agencia de noticias noruega NTB, ha mantenido en vilo a la opinión pública. La defensa del acusado ha centrado su estrategia en rebatir las acusaciones de violación, mientras que la fiscalía ha construido su caso sobre la base de pruebas y declaraciones que describen un patrón de comportamiento delictivo.

La última sesión del proceso está prevista para el jueves 19 de marzo, cuando se espera que el tribunal emita su veredicto. Hasta el momento, la familia real noruega no ha emitido ninguna declaración oficial sobre el caso, manteniendo un perfil discreto ante el grave proceso judicial que enfrenta el hijastro del príncipe heredero.

Este caso representa uno de los escándalos más significativos que involucran a personas cercanas a la corona noruega en los últimos años, poniendo a prueba el protocolo y la imagen pública de una monarquía conocida por su cercanía y modernidad. El desenlace judicial marcará el futuro de Borg Høiby y podría tener repercusiones en la percepción pública de la institución.

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