Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) inició una investigación interna contra una mujer que, portando una chamarra oficial de la dependencia, agredió y discriminó a un elemento de la policía auxiliar de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en el Estadio Olímpico Universitario. El hecho, captado en video y difundido en redes sociales, ocurrió la noche del sábado 15 de marzo durante el partido entre Pumas y Cruz Azul, cuando la policía retiraba a dos aficionados en estado de ebriedad que agredían a otros asistentes, incluidos dos hombres con discapacidad auditiva.
De acuerdo con la versión de la SSC, los policías auxiliares intervenían para retirar a los dos aficionados ebrios que molestaban a otros espectadores. En ese momento, una mujer que vestía una chamarra con logotipos de la Fiscalía se acercó y, tras identificarse como “abogada”, increpó a los uniformados. En el video viral se observa cómo la mujer insulta y discrimina al policía, cuestionando su capacidad y autoridad con frases denigrantes, mientras interfiere en el procedimiento.
La Fiscalía CDMX emitió un comunicado en el que condenó “cualquier acto de violencia, discriminación o falta al respeto” y aseguró que, de comprobarse la afiliación de la mujer a la institución, se aplicarán las sanciones correspondientes. La dependencia subrayó su compromiso con el respeto a los derechos humanos y el trato digno a todas las personas, independientemente de su cargo o función.
El contexto del incidente revela una situación compleja dentro del estadio. Los dos aficionados que fueron retirados por la policía no solo estaban ebrios, sino que habían agredido verbalmente a un grupo de personas, entre las que se encontraban dos hombres con discapacidad auditiva que asistían al partido. La mujer agresora aparentemente es familiar de los aficionados detenidos, lo que explicaría su intento de impedir la acción policial.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana respaldó la actuación de su elemento y confirmó que se presentó la denuncia correspondiente por los delitos de discriminación y posiblemente abuso de autoridad. La investigación de la Fiscalía buscará determinar la identidad precisa de la mujer, confirmar si es o fue servidora pública de la institución y establecer las responsabilidades penales y administrativas a que haya lugar.
Este caso pone sobre la mesa, una vez más, las tensiones y los actos de violencia que pueden ocurrir en los eventos masivos, así como la importancia de que las propias instituciones ejerzan una vigilancia estricta sobre la conducta de sus integrantes, incluso fuera de sus horarios laborales. La rápida difusión del video en redes sociales generó un amplio rechazo público hacia la actitud de la mujer, presionando a las autoridades para que actuaran con celeridad.
