Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La creciente tensión entre China y Estados Unidos, manifestada en disputas tecnológicas, energéticas y geopolíticas, está generando ondas de incertidumbre en los mercados globales, con repercusiones directas en economías emergentes como la mexicana, donde el peso se depreció un 0.82% esta semana hasta alcanzar los 17.95 por dólar. El conflicto se desarrolla en múltiples frentes: la venta forzada de TikTok por razones de seguridad nacional, que reportará una comisión de aproximadamente 10,000 millones de dólares al gobierno estadounidense; la crítica abierta de China a la iniciativa de defensa ‘Escudo de las Américas’ mediante un video satírico en redes sociales, posteriormente eliminado; y la reactivación judicial de un parque eólico marino de 704 MW previamente bloqueado.
El canciller chino, Wang Yi, durante las ‘Dos Sesiones’ anuales de su país, reiteró la postura de Pekín de buscar cooperación en la región Asia-Pacífico, pero también dejó clara su oposición a lo que considera políticas hegemónicas. Esta postura se materializó en un video crítico publicado por la embajada china en la plataforma X (antes Twitter) contra la iniciativa ‘Escudo de las Américas’, promovida por Estados Unidos. El video, de tono satírico, fue eliminado horas después de su publicación, en lo que analistas interpretan como un mensaje calculado de descontento que luego se suavizó para evitar una escalada directa.
En el ámbito tecnológico, el gobierno de Estados Unidos alcanzó un acuerdo para la venta de TikTok, propiedad del gigante chino ByteDance, a un consorcio de inversionistas estadounidenses afines a la administración de Donald Trump. La transacción, justificada originalmente bajo argumentos de seguridad nacional, incluye una comisión gubernamental de alrededor de 10,000 millones de dólares, lo que ha generado críticas sobre la coherencia de la política exterior y económica estadounidense, al monetizar una medida de seguridad.
Paralelamente, el proyecto energético Revolution Wind, un parque eólico marino de 704 MW desarrollado por la empresa danesa Ørsted, comenzó a operar tras haber sido bloqueado inicialmente por el gobierno de EE.UU. bajo el argumento de riesgos para la seguridad nacional, para luego ser desbloqueado por una resolución judicial. Este vaivén refleja la complejidad de las decisiones que entrelazan intereses económicos, energéticos y de seguridad en el contexto de la rivalidad con China.
La incertidumbre generada por estos conflictos geopolíticos, sumada a la tensión en Irán y al fortalecimiento del dólar, tuvo un impacto tangible en los mercados emergentes. En México, el peso se depreció un 0.82% durante la semana, cotizando alrededor de 17.95 por dólar. Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, atribuyó esta presión a la aversión al riesgo a nivel global, exacerbada por las tensiones entre las principales potencias económicas.
Este escenario de puja entre China y Estados Unidos redefine no solo las alianzas económicas y de seguridad global, sino que también obliga a países como México a navegar con cautela en un panorama internacional cada vez más polarizado, donde las decisiones de las superpotencias tienen efectos inmediatos en las economías locales y en la estabilidad regional.
